Sobre La sinfonía del Unicornio.

La muerte en accidente de carruaje de los reyes de Snoara deja a sus hijos desamparados. Se trata de cinco hermanos de sangre real, entre los 9 de la pequeña Posy y los 21 de Farah, la heredera al trono. Tres de los hermanos se encuentran en plena adolescencia: Everlen, el que tiene un espíritu más aguerrido, y los mellizos Kass y Keven.  Los cinco están acostumbrados a la vida cómoda de palacio y no están exactamente preparados para enfrentarse a una situación de emergencia. Adolescentes sin supervisión en un palacio, ¿Qué podría salir mal?

Pues sucede precisamente eso que siempre es motivo de situaciones de emergencia en las novelas de fantasía: una boda. La verdad es que si yo viviera dentro de una novela de fantasía tendría la precaución de hacer un matrimonio por lo civil, o su equivalente, pues es bien sabido que en este tipo de ceremonias pasan cosas y “La sinfonía del unicornio” no es una excepción a la norma.

La hermosa Kass, que fue tocada por un unicornio que dejó una marca sobre su piel, no parece haber desarrollado ningún poder mágico, como suele suceder en esos casos. Está prometida con el encantador Lim, amigo desde la infancia, en una alianza beneficiosa para los reinos de los que ambos proceden, pero sobre todo esperada por ambos contrayentes, que se tienen mucho afecto. Kass se imagina que tendrá una vida plácida y sin sobresaltos al lado de Lim, y toda la familia se dispone con alegría a los preparativos de la ceremonia, la primera ocasión verdaderamente festiva tras el fallecimiento de los reyes.

Sin embargo, la mañana de la boda comienza con el inquietante hecho de que la heredera, Farah, ha desaparecido de su cama. Y poco más tarde Kass es secuestrada por el apuesto primo de un príncipe que se ha empeñado en que la princesa tiene que ser para él. Y a partir de ahí no dejan de producirse todo tipo de eventos de los que hacen que las páginas se pasen solas. El poco experimentado Everlen emprende una persecución junto con la joven hechicera Cin, uno de los personajes que más simpatías va a despertar, y al cargo del palacio y del reino se queda el inmaduro Keven, quien jamás se habría imaginado a sí mismo en semejante rol.

Si te gusta el ritmo de las series, la abundancia de situaciones inesperadas y tienes debilidad por los triángulos amorosos, este libro es para ti. El mundo mágico que se describe está retratado con belleza y está basado en la energía de los animales fantásticos y la manera de comunicarse con ellos. Los personajes saltan de la página, y resulta muy inmediato imaginarse sus rostros, sus gestos, y su manera de hablar.

Una novela para recorrer las estancias palaciegas, cabalgar sobre la nieve y prestar atención a las apariciones de animales mágicos, que pueden conceder dones o bien resultar muy amenazantes; pero sobre todo para empatizar con un abanico de situaciones emocionales de las que hacen que una lectura merezca la pena.

Reseña de Sofía Rhei.

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